Como la ciencia nos aleja del conflicto y nos une en nuestras diferencias

…Arauca tierra soñada por el sol https://www.youtube.com/watch?v=S2CwBHVgAD8 ” esta tierra de llaneros se ve cada día estigmatizada por el conflicto armado, uno del que ya la mayoría de los colombianos estamos cansados, porque cada día de guerra, cada muerto en nuestra tierra le roba un científico, un artista, un poeta, a nuestra sociedad. Y los medios, ni que decir cumplen su papel para resaltar los actos violentos, sin mediar que están manteniendo el estigma en contra de un pueblo. Porque cuando sales de una zona roja en el interior del país los ciudadanos te miran con desdén, se preguntan cosas, incluso te tildan de pertenecer a ciertos grupos, vulnerando tu humanidad.

“Arauca tierra soñada por el sol”
Puesta de sol sobre el Río Arauca- un día de “verano” (temporada seca).

Esta es mi historia:

            – Era el mejor día de la semana ya que teníamos educación física y debíamos ir en uniforme deportivo al cole, justo me estaba poniendo las medias ni siquiera alcancé a colocarme los zapatos cuando un sonido estruendoso, hizo vibrar las ventanas de mi habitación, en ese momento no supe por qué. La onda continua, a través de mí, me estremecí, sentí pánico y corrí hacía donde mi madre que nos abrazó y nos tranquilizó a mí y mis hermanas. Parecía que el tiempo andaba más despacio a medida que la onda se expandía. Ya en los brazos de mi madre sentimos calma, después de un par de llamadas, la noticia llegó. Nuestro colegio (Cristo Rey) había sido blanco de un atentado.

El presidente visitaría una de las zonas más atacadas por el conflicto armado, y uno de los sitios que estaba en su lista de lugares que podrían ser escogidos como sede del Consejo Comunal de Gobierno era mi colegio. Explotó sobre las 6:00 am en octubre del 2002 (yo tenía 8 años) justo cuando los niños estaban llegando y no una hora después cuando las aulas estaban llenas, junto con mis hermanas siempre llegábamos tarde al cole porque nos demorábamos en alistarnos, ese día, todos los niños del colegio y sus familias dieron gracias por llegar tarde. En el atentado murieron un oficial antiexplosivo y ocasionó heridas a otra agente de la Policía, que falleció unas horas después y sólo un niño presentó heridas leves.

Vivir en una zona roja hace que sea normal escuchar palabras terminadas en el adjetivo “-bomba” como por ejemplo, una “ciclabomba”, un “carrobomba”, etc. Con el tiempo mi colegio lo apodaron “Cristobomba”. Esto me resultaba normal. Sin embargo, no fue hasta que llegué a la universidad que me di cuenta de que no lo era.

En un contexto como el que les acabo de narrar, somos pocos los niños que nos permitimos soñar. Encontré un camino, metódico, de constante aprendizaje, decidí estudiar ciencias básicas o puras, siempre en busca de la verdad, de la belleza, además, el conocimiento era algo que me intrigaba.

Estudiar en una universidad pública “me abrió los ojos, los oídos” en muchos sentidos y más importante el pensamiento, porque encuentras personas de diferentes zonas del país, de la región. Las experiencias de la vida universitaria me dieron la opción de pensar más allá del conflicto. Los mismos “tropeles” me confirmaban con más ahínco que el camino era la ciencia.

Porque literalmente me alejó del conflicto, puesto que pasé de vivir en una zona de guerra, atentados y muerte a una ciudad en donde los problemas eran otros… Sin embargo, mi raza llanera me empujaba siempre pa´ lante a superar cada obstáculo y de recompensa obtuve conocimiento, y uno que otro reconocimiento. Eventualmente, los trabajos de clase se convirtieron en congresos, y estos en viajes y experiencias, las cuales permitieron conocer  otros investigadores; interactuar en este ambiente científico genera un cambio de pensamiento…

El desarrollo científico permite que las sociedades puedan avanzar, contrario a lo que el conflicto nos ha dejado, esto lo aprendí de los maestros que transmiten su pasión por la ciencia y por la labor científica, por enseñar y estar en constante aprendizaje ellos fueron mi inspiración para soñar aún más, bueno, digo soñar pero realmente son metas. Así mismo, es nuestro deber como jóvenes investigadores generar ese desarrollo científico que permita que nuestros entornos crezcan y que dejemos en la historia el conflicto. Para así, escribir más artículos científicos, más poesía, más arte y escribir en consenso el futuro, uno que tenga oportunidades para todos.

Durante una presentación de mujeres en la ciencia en febrero de 2018 en el Laboratorio de Genética y Biotecnología-UIS.
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Nací mujer y NO DEBO morir por serlo. Por Deysi Varillas.

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Desde que tengo uso de razón he sido testigo de casos de violencia a la mujer en cualquiera de sus formas, pero claro, cuando niña creía que con el paso del tiempo eso se reduciría y en el mejor de los casos se extinguiría, hoy se torna como una utopía, como un sueño inalcanzable, y se convierte en una pesadilla. ¡Así es!  En una pesadilla que cada día cobra más víctimas y que parece imposible detener.

En América Latina, como casi en todo el resto del mundo el feminicidio avergüenza, las cifras son realmente alarmantes, en mi país – Perú – esto se agudiza, al día se registran 135 mujeres maltratadas en sus propios hogares. Según los datos que aporta el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (*) hasta el mes de Julio han muerto 71 mujeres por esta causa. Convirtiéndonos así en el segundo país con los índices de feminicidio más altos en Latinoamérica.

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A raíz de ello es que se motivó una movilización denominada “#Ni una menos”, marcha que ya se había realizado en algunos otros países del continente, como Argentina, Chile, Uruguay, etc. La acogida fue impresionante, miles de mujeres tomaron las calles, a ello también se sumaron algunos hombres, niños, autoridades, entre otros. En algunos carteles pude identificar frases como:

“Mujer escucha y únete a la lucha”, “Ni una menos”

propiamente dicho, y debo hacer hincapié en que fue tendencia en redes sociales, y una que llamó mucho mi atención que decía,

“Nací mujer y no quiero morir por serlo”

¿Es que acaso el ser mujer te condena a la muerte?

En una sociedad tan machista, y tan arraigada a estereotipos medievales, estamos en clara desventaja. Y ojo que esto no se trata de quién es más fuerte o quién es mejor, no es una disputa de géneros, es simple y sencillamente, que se respeten nuestros derechos, que se respete nuestra dignidad, y claro está es un tema real que compete e involucra a todos, ciudadanos, autoridades y sobre todo tú ¡MUJER! valórate, si alguien atenta contra tus derechos levanta tu voz de protesta y hazte escuchar.

Hoy escribo estas líneas por aquellas que se quedaron calladas, por miedo, por vergüenza por el tan temido “Que dirán”, porque no debe volver a repetirse, porque si sufres de maltrato debes denunciar, porque nadie tiene derecho a tocarte si tu no lo quieres, porque nadie puede insultarte, ni discriminarte.

Pero también lo escribo en honor a aquellas que vienen luchando y demostrando que no somos el sexo débil, a ese gran porcentaje de mujeres trabajadoras, emprendedoras, a aquellas profesionales, estudiantes, que se involucran con la causa y que se atreven.

Aunque ya no es extraño leer en los diarios o ver en las noticias casos de violencia a la mujer, es hora de cambiar esa realidad. Es una tarea dura, ardua, que depende de ti, de mí, y de todos y todas.

Es una lucha constante, que ahora parece difícil pero quizá en un futuro esto sea solo historia.


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Deysi Varillas. 19 años. Estudiante de la Escuela Profesional de Ciencia Política de la Universidad Pedro Ruiz Gallo. Lambayeque. Perú.

Hola, mi nombre es Deysi Varillas Salazar, tengo 19 años,  y soy estudiante de la Escuela Profesional de Ciencia Política de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo – Lambayeque- Actualmente curso el 3º año, Participo en algunos grupos juveniles como la Asociación de Scouts de Baden Powell y voluntariado. Cuando supe de Ekpapalek me pareció genial e importante que existan organizaciones preocupadas e interesadas por el empoderamiento de la mujer y todo lo que ello implica. Y fue  justamente lo que me motivó a escribir.

El tema que abordo, es un tema real, un problema evidente, y aunque la mujer en el Perú y en general en el mundo ha venido ganando espacios, a base de esfuerzo y méritos, aún sigue siendo víctima de algunos abusos que como hemos visto tienen como desenlace nefasto la muerte. Esto a su vez, es un llamado de atención a estar alertas y vigilantes, a que sumemos fuerzas, y a que sigamos trabajando por conseguir una sociedad justa, con igualdad de oportunidades,  pero que no solo quede en teoría sino que se vea y se note en la práctica en el día a día, Ese es nuestro reto,  y tenemos que seguir trabajando por conseguirlo… solo me queda decir, No elegí nacer mujer, pero estoy feliz por serlo. ¡Adelante!


(*) RESUMEN ESTADÍSTICO DE VIOLENCIA FEMINICIDA. Período: Enero – Julio 2016 (Preliminar). MInisterio de la mujer y poblaciones vulnerables.